Linalool, limonene, citral, geraniol: qué significan los alérgenos de fragancia en la etiqueta
Linalool, Limonene, Citral y Geraniol son algunos de los nombres más frecuentes al final de una lista INCI. Qué es cada sustancia, dónde aparece en la naturaleza, por qué se nombra por separado y qué indica (y qué no) su presencia.
Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Revisado por: Kamil Pyziak
Por qué estos nombres van después de «Parfum»
Una fragancia se declara en la lista de ingredientes con una sola palabra: Parfum. Sin embargo, en la UE ciertas sustancias aromáticas que pueden causar alergia de contacto en algunas personas deben nombrarse por separado cuando su concentración supera un umbral: 0,001 % en productos sin aclarado y 0,01 % en productos que se aclaran. Por eso tantas listas terminan con «Parfum, Linalool, Limonene, Citral, Geraniol».
«Alérgeno» no significa aquí que el producto sea peligroso ni que todo el mundo vaya a reaccionar. Significa que la sustancia figura en una lista oficial de ingredientes de fragancia que pueden desencadenar alergia de contacto en personas sensibilizadas, para que estas puedan localizarla y evitarla. Desde el Reglamento (UE) 2023/1545 la lista ha crecido mucho, así que las etiquetas más recientes pueden mostrar más nombres.
Linalool y limoneno: la pareja más frecuente
El linalool tiene un olor fresco, floral y ligeramente amaderado. Es un componente principal del aceite esencial de lavanda y está también en el cilantro, la bergamota y muchas flores y hierbas; además se produce por síntesis. El limoneno es el olor típico de la piel de los cítricos y forma gran parte de los aceites de piel de naranja y limón. Ambos están en perfumes, champús, cremas y productos de limpieza.
Frescos, el linalool y el limoneno se consideran sensibilizantes relativamente débiles. En contacto con el aire, sin embargo, se oxidan poco a poco, y algunos productos de esa oxidación provocan alergia de contacto con bastante más facilidad. Por eso los formuladores los protegen con antioxidantes como el Tocopherol, y los dermatólogos pueden incluir linalool y limoneno oxidados en las pruebas epicutáneas.
Citral, geraniol y citronellol: limón y rosa
El citral no es una sola molécula, sino una mezcla de dos muy parecidas, el geranial y el neral. Huele intensamente a limón y abunda en los aceites de hierba limón y de Litsea cubeba, y en menor cantidad en el de limón. Es una razón frecuente por la que productos con aroma a limón declaran alérgenos aunque no lleven perfume añadido.
El Geraniol y el Citronellol huelen a rosa y suelen aparecer juntos. Están en los aceites de rosa, geranio y palmarosa, y el geraniol también en el de citronela. Como el linalool, se usan tanto como materias primas sintéticas como formando parte natural de aceites esenciales; la etiqueta no distingue entre ambos casos.
Otros nombres que encontrarás
La Coumarin (cumarina) huele dulce, a heno o vainilla, y está en el haba tonka. El Eugenol es la nota cálida y especiada del clavo; el Isoeugenol, emparentado, recuerda al clavel. El Cinnamal es la principal molécula aromática de la canela. El Hexyl Cinnamal (con aroma a jazmín), la Alpha-Isomethyl Ionone (a violeta), el Benzyl Salicylate y el Benzyl Benzoate son materias sintéticas o idénticas a las naturales muy utilizadas. El Evernia Prunastri Extract es el musgo de roble, un extracto natural que también está en la lista.
Algunos antiguos ingredientes de fragancia ya no están permitidos en los cosméticos de la UE. El Butylphenyl Methylpropional (conocido como lilial) está prohibido desde marzo de 2022 tras clasificarse como tóxico para la reproducción, y el Hydroxyisohexyl 3-Cyclohexene Carboxaldehyde (conocido como lyral) se prohibió por su potencial alergénico. Todavía puedes verlos en productos antiguos o en etiquetas de fuera de la UE.
Qué significa su presencia y qué no
Un alérgeno nombrado indica que la sustancia está presente por encima del umbral de etiquetado. No dice cuánto hay, y su posición al final de la lista suele reflejar una cantidad pequeña. Una lista larga de alérgenos no implica automáticamente una fragancia más intensa o más irritante: un producto perfumado con un solo aceite esencial puede obligar a declarar varios nombres, porque cada aceite es una mezcla de muchas sustancias.
La alergia de contacto se desarrolla por sensibilización, normalmente tras exposiciones repetidas. La mayoría de las personas usa productos con estas sustancias sin problemas. Pero para quien ya está sensibilizado a una sustancia concreta, incluso cantidades pequeñas pueden importar, y debe buscar exactamente ese nombre. Que el origen sea natural o sintético no cambia nada: la molécula es la misma.
Consejos prácticos para leer la lista
Si un dermatólogo ha identificado en ti un alérgeno de fragancia concreto, busca ese nombre INCI exacto en cada lista, también en productos que se aclaran como champús y geles de ducha. Ten en cuenta además los aceites esenciales ricos en él de forma natural: lavanda (linalool), pieles de cítricos (limoneno), hierba limón (citral), rosa y geranio (geraniol, citronellol), clavo (eugenol).
Algunas de estas sustancias tienen además otras funciones. El Benzyl Alcohol, por ejemplo, se usa a menudo como conservante y a la vez figura en la lista de alérgenos de fragancia. Por eso un producto sin «Parfum» puede contener igualmente un alérgeno nombrado.
Lo que la etiqueta no dice
La etiqueta solo nombra los alérgenos por encima de los umbrales; las cantidades menores no tienen por qué aparecer. No muestra la concentración exacta, ni si la sustancia procede de un aceite esencial o de síntesis, ni cuánto se ha oxidado en un producto abierto, algo que depende de su antigüedad, conservación y envase.
Sobre todo, una lista de ingredientes no puede decirte si tú en concreto estás sensibilizado a algo. Si notas enrojecimiento, picor o erupción tras usar un producto, deja de usarlo y consulta a un farmacéutico o a un médico; solo las pruebas epicutáneas de un dermatólogo permiten identificar la sustancia responsable.

